La
actual oleada mundial de luchas que el
pueblo sostiene en la actualidad, hace
notar la participación de miles de miles de mujeres luchadoras.
Está
claro que la problemática de la mujer
tenemos que enmarcarla dentro de la lucha de las amplias masas. El mundo vive
una gran crisis generalizada por causa de la misma contradicción del sistema
(propiedad privada sobre los medios en contraposición de su sociabilización de
la misma) Una de la formas de manifestarse dicho ostento de poder económico,
político y militar está demostrado en las guerras de agresión y saqueo a las
naciones oprimidas y pueblos del mundo.
Aquí enmarcamos la problemática actual, los
estados serviles no cumplen su función social, ni velan por los intereses de
la mujer, son los primeros en violar los derechos del pueblo. Se comete
genocidios, saqueos, torturas, encarcelamientos, sobre todo con los sectores
más empobrecidos, esto es más notorio en países que son colonias y
semicolonias, sometidos por superpotencias y potencias mundiales. La razón del porque es más
enfático ello, es que esta en concordancia con las necesidades que los imperios
tienen y estos son capaces de cometer las más grandes impunidades y para ello
poseen sus organismos internacionales encargados de limpiarlos.
En
los países de medio oriente (Afganistán, Irak, Libia, Siria), la opresión sobre
la mujer es muy grave, aquí concurre la opresión de la propiedad privada, el
estado, la familia y además en un contexto de agresión del imperio que desangra
miles de mujeres y niños, lo mismo sucede álgidamente en Nepal, Turquía, la
India asimismo en algunos países de África, donde se viene aplicando políticas
genocidas abusivos, violaciones, torturas y encarcelamientos injustos. En
América del norte, de igual manera hace poco tiempo han desaparecido a 43
estudiantes entre ellos mujeres, por el estado mexicano, en Ayotzinapa guerrero pero no se dice de las
1700 denuncias acumuladas en el periodo
de un gobierno. De igual manera viene sucediendo en América del sur.
En
el Perú sucedió similar situación (esterilizaciones forzadas, genocidio
torturas a las campesinas), y sigue dándose, si no, es que el estado no cumple
su función atreves de los medios de
prensa, que ocultan todo lo que no conviene. A nivel social (por ejemplo
en educación), la tasa de analfabetismo en las mujeres es de 10,6% y
coincidentemente la incidencia más alta es en Apurímac 32%, Huancavelica 30%, y
Ayacucho 26,9%. El desempleo pleno, el subempleo y los no económicamente
activos alcanza la cifra de 63% de la PEA, tampoco se cumplen el respecto a las
8 horas, también el Perú tiene índices elevadísimos de maltrato y abuso
conyugal, lo cual tampoco se puede negar y es parte de la problemática de la
mujer.
Es
una realidad que la mujer es triplemente
oprimida y esto enmarca los problemas expuestos líneas arriba, la situación de
ante mano es compleja, esto no significa que es impredecible, sino que hay una
necesidad de abordar el problema de una manera integral, multilateral y
dialéctica (contradicción). El problema se expresa en lo ideológico, económico,
político, social y cultural, revisar la historia en los regímenes económicos en
estos aspectos nos harán dar cuenta y sacar algunas conclusiones, esto es
científico, contrario a lo que determinados sectores unilateralmente pregonan
sobre la problemática femenina. Evidentemente
ven el problema con un estricto criterio de género, hace el juego a los
sectores pudientes, los mismos que históricamente son los grandes agresores de
la mujer, haciendo uso del estado del cual se sirven. La situación tampoco es
simple, la clase que domina nuestro país, así como el que impera en el mundo,
maneja un contenido ideológico del que muchos de nosotros caemos, la tesis
burguesa (naturaleza deficitaria de la mujer), así como de mecanismos que
tienen la intensión de negar la lucha de clases y fomentan la confrontacion
entre el mismo pueblo.
En
el interior del país se ha venido llevando fuertes reclamos del campesinado en
defensa de sus tierras y recursos naturales, donde las mujeres luchadoras
participaron activamente en puestos dirigenciales, de igual manera en las
luchas estudiantiles, en la lucha del magisterio, el de la juventud, el de los
médicos, y el de los trabajadores en general. Todo ello demuestra una gran prueba, desde luego
evidente, que la mujer de pueblo, lucha con el varón, juntos por una sola
consigna. Por tanto es de notoria intención cuando se enfatiza unilateralmente
la contradicción entre varones y mujeres, sino, fijémonos todo lo que en la
prensa se difunde, no solo ahora, sino es una labor sistemática del estado, y
así neutralizar todo avance de la lucha del pueblo, con la consigna “divide y
reinarás”.
Finalmente
la mujer de pueblo, es una mujer que siempre ha luchado (no es deficitaria),
que sobre ella se sienta una mayor opresión y por ello mismo es un sector
sensible que debe de emprender mayor organización, movilización, politización
buscando su emancipación y junto a su compañero de su mis condición
equilibrando su feminismo con la fe de las multitudes.

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